Los blogs y las redes sociales son aliados, no competencia. Por eso, cuando diseñemos una estrategia de visibilizarían online por medio de contenido periódico, debemos conjugar estos dos elementos.
Para maximizar las ventajas del blog en una web de empresa es muy importante que no se entienda como una herramienta de publicidad que usa técnicas de posicionamiento para hacerla pasar por información ante Google, como ocurría hace años. La multiplicación de páginas web y las subsiguientes mejoras en los algoritmos de Google para indexarlas mejor, además de la diversificación de canales de difusión como las redes sociales, se ha hecho necesaria una reorientación de la estrategia de producción de contenidos online de las empresas.
Para ofrecer nuestros productos ya tenemos las páginas destinadas a ello dentro de la web, por lo que nuestro blog debemos concebirlo como un medio de comunicación especializado sobre nuestros productos o servicios y nuestro sector, donde compartir intereses con otros usuarios, que pueden ser clientes potenciales, y fidelizarlos. Para ello debemos ofrecerles contenidos lo más periódicamente posible, con vocación de servicio al usuario, y a ser posible que puedan ser comentados para generar conversación entre ellos y resolverles dudas.
Una web que se sustenta sobre numerosas fuentes de tráfico a numerosas páginas, a ser posible fieles (usuarios que vuelven), que invierten tiempo en la web, interactúan en comentarios y comparten en redes sociales los contenidos, es una mina que no tiene nada que ver ante Google con una web en la que sólo unas pocas páginas tienen tráfico habitual, que es lo que ocurre en empresas que no tienen blog, que lo usan de forma inadecuada o de vez en cuando.
